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lunes, 7 de junio de 2010

¿El aprendizaje es algo trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Es más que evidente que el aprendizaje no se puede evaluar y medir a partir de unas simples preguntas de cualquier contenido debido a la complejidad que encierra dicho proceso; si bien, pocas veces reflexionamos o comprendemos como el ser humano aprende, pues el desconocimiento de las teorías cognitivas nos hace iletrados en ese sentido; hoy sabemos (debido a la especialidad) que los principales procesos cognitivos inherentes a la naturaleza humana maduran de manera ordenada en el desarrollo humano y las experiencias pueden acelerar o retardar el momento que estos hagan su aparición, llevando finalmente al complejo proceso denominado Aprendizaje. La información (datos) que recibimos de nuestro contexto social y ambiental, por lo general es no apreciada hasta que esta nos muestra utilidad en la solución de problemas cotidianos. En este proceso educativo entendemos como competencia, a una construcción social de interacción reflexiva y funcional de saberes significativos -cognitivos, procedimentales, actitudinales y metacognitivos- enmarcada en principios valorales, que generan evidencias articuladas y potencia actuaciones transferibles a distintos contextos apoyadas en el conocimiento situacional (holístico, contextual y correccional), identificados a través de evidencias transformadas en realidad.En la competencia podemos distinguir diferentes tipos de saberes (interacción); el sujeto es consciente de cómo y por qué se aprendió (meta cognición) y de qué formas se dan estas relaciones, además de identificar las posibilidades de mejora (reflexión). Saber, poder, y querer se alinean rumbo a un mismo objetivo (funcionalidad). Está presente un conocimiento de base, pero también un conocimiento que se desarrolla en la propia aplicación o realización de determinada actividad, dando como resultado la improvisación sustentada (conocimiento situacional).
Es importante percibir la educación como un todo considerando los cuatro pilares de Delors, Jacques: “Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser;” y en base a ello generar instrumentos de evaluación que nos permitan conocer los avances que los alumnos han logrado en su proceso de aprendizaje. Actualmente ya existen muchos de esos instrumentos como lo son las rúbricas de evaluación, las listas de cotejo y la denominada evaluación continúa.

4 comentarios:

  1. Buenas noches maestro Daniel.
    Es muy interesante lo que comenta, acerca de que el aprendizaje no se puede medir y evaluar con unas simples preguntas de cualquier contenido. Con todo respeto le pregunto ¿Cómo determinaría las calificaciones de sus estudiantes?. Esta información me es muy útil para amplir mis saberes docentes.
    Gracias por la invitación, saludos desde Yuriria, Gto.

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  2. Hola Daniel:

    Te felicito por tu blog, estaré visitándolo frecuentemente. Nos hace falta ver tus publicaciones más recientes.

    Silvia E.

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  3. No habia leido nada de usted mas que las notas que ponia en los trabajos que le entregaba.
    Concuerdo con usted y un favor: nunca deje de enseñar a los futuros profesionistas. a mi me sirvio mucho.
    Saludos.

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  4. Por cierto, se ve raro sin lentes... jajaja, oiga, suponiendo que se acuerde de mi y de rafael valdez "chacho". Hoy nos acordabamos de una tarea que encargo usted de porque el jabon quita mejor la mugre con agua caliente, si se la llevamos?... yo no me acuerdo la verdad. Aunque eso fue hace 7 años... vamos un poco atrasadillos no?

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