Es más que evidente que el aprendizaje no se puede evaluar y medir a partir de unas simples preguntas de cualquier contenido debido a la complejidad que encierra dicho proceso; si bien, pocas veces reflexionamos o comprendemos como el ser humano aprende, pues el desconocimiento de las teorías cognitivas nos hace iletrados en ese sentido; hoy sabemos (debido a la especialidad) que los principales procesos cognitivos inherentes a la naturaleza humana maduran de manera ordenada en el desarrollo humano y las experiencias pueden acelerar o retardar el momento que estos hagan su aparición, llevando finalmente al complejo proceso denominado Aprendizaje. La información (datos) que recibimos de nuestro contexto social y ambiental, por lo general es no apreciada hasta que esta nos muestra utilidad en la solución de problemas cotidianos. En este proceso educativo entendemos como competencia, a una construcción social de interacción reflexiva y funcional de saberes significativos -cognitivos, procedimentales, actitudinales y metacognitivos- enmarcada en principios valorales, que generan evidencias articuladas y potencia actuaciones transferibles a distintos contextos apoyadas en el conocimiento situacional (holístico, contextual y correccional), identificados a través de evidencias transformadas en realidad.En la competencia podemos distinguir diferentes tipos de saberes (interacción); el sujeto es consciente de cómo y por qué se aprendió (meta cognición) y de qué formas se dan estas relaciones, además de identificar las posibilidades de mejora (reflexión). Saber, poder, y querer se alinean rumbo a un mismo objetivo (funcionalidad). Está presente un conocimiento de base, pero también un conocimiento que se desarrolla en la propia aplicación o realización de determinada actividad, dando como resultado la improvisación sustentada (conocimiento situacional).
Es importante percibir la educación como un todo considerando los cuatro pilares de Delors, Jacques: “Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser;” y en base a ello generar instrumentos de evaluación que nos permitan conocer los avances que los alumnos han logrado en su proceso de aprendizaje. Actualmente ya existen muchos de esos instrumentos como lo son las rúbricas de evaluación, las listas de cotejo y la denominada evaluación continúa.
lunes, 7 de junio de 2010
Concepciones de Aprendizaje
Es más que evidente que el aprendizaje basado en competencias está fundamentado en muchas de las teorías y/o modelos que han surgido a lo largo de la historia con el fin de explicar el ¿cómo? y el ¿Por qué? se aprende. Desde mi perspectiva particular estas son las propuestas que más inciden en el modelo de competencias:
De la teoría socio-constructivista, se puede tomar la propuesta de la importancia de la interacción social, la cual nos manifiesta que aprender es una experiencia social, debido a que la interacción entre alumnos y maestros permite al joven explicar, argumentar, tener respeto por la diversidad de ideas, etc. Todo lo anterior forma parte de las diversas competencias que el alumno de hoy debe tener.
De la teoría del aprendizaje significativo, tomamos la relación de los nuevos conocimientos con los saberes previos: el aprendizaje por competencias nos encamina a no llevar a cabo un aprendizaje memorístico, cosa que el aprendizaje significativo también recomienda y para ello toma en cuenta los aprendizajes previos a fin de insertar nuevos.
Del constructivismo rescatamos la propuesta de la construcción del propio conocimiento; una de las premisas del aprendizaje por competencias es el hecho de que el alumno debe ser responsable de su aprendizaje, ya que está demostrado a lo largo de los años que solo aquellos alumnos que se comprometen con su educación, logran resultados satisfactorios, no importando a veces que el docente no esté preparado para enseñar.
De la teoría psicología cognotivista podemos tomar el hecho de que el aprendizaje es un proceso activo; esto es: el cerebro es un procesador paralelo que trabaja con múltiples estímulos (fisiológicos y emociones) que depende de condiciones internas tales como la motivación, captación, comprensión, etc. Y de condiciones externas (circunstancias que rodean las actividades didácticas). El aprendizaje por competencias utiliza esta teoría para desarrollar las actividades de aprendizaje de las secuencias didácticas a fin de mejorar y reforzar la labor docente. También se puede rescatar la propuesta: funcionalidad de los aprendizajes, la cual busca que lo que se enseñe sea de interés y útil para el alumno.
Del aprendizaje por descubrimiento, tomaríamos las propuestas: práctica de la inducción, yendo de lo concreto a lo abstracto y experimentación directa, la cual consiste en la aplicación de conocimientos a diversas situaciones reales. La enseñanza por competencias pretende educar para la vida, esto es, todo lo que se aprenda debe aplicarse a problemas cotidianos.
De las teorías del procesamiento de la información destacamos la captación y filtro de la información, la enseñanza por competencias nos indica que todo conocimiento debe ser obtenido en el interactuar con el medio, es decir de la información que se obtiene a partir de sensaciones y percepciones obtenidas de la vida diaria, lo mismo nos indica la propuesta señalada.
De la perspectiva conductista rescatamos la enseñanza programada, si bien la enseñanza por competencias es una enseñanza flexible y alejada del conductismo, si se parte de una programación estructurada y secuenciada de contenidos que precisa en primera instancia de un condicionamiento y de un refuerzo de conocimientos.
De la teoría socio-constructivista, se puede tomar la propuesta de la importancia de la interacción social, la cual nos manifiesta que aprender es una experiencia social, debido a que la interacción entre alumnos y maestros permite al joven explicar, argumentar, tener respeto por la diversidad de ideas, etc. Todo lo anterior forma parte de las diversas competencias que el alumno de hoy debe tener.
De la teoría del aprendizaje significativo, tomamos la relación de los nuevos conocimientos con los saberes previos: el aprendizaje por competencias nos encamina a no llevar a cabo un aprendizaje memorístico, cosa que el aprendizaje significativo también recomienda y para ello toma en cuenta los aprendizajes previos a fin de insertar nuevos.
Del constructivismo rescatamos la propuesta de la construcción del propio conocimiento; una de las premisas del aprendizaje por competencias es el hecho de que el alumno debe ser responsable de su aprendizaje, ya que está demostrado a lo largo de los años que solo aquellos alumnos que se comprometen con su educación, logran resultados satisfactorios, no importando a veces que el docente no esté preparado para enseñar.
De la teoría psicología cognotivista podemos tomar el hecho de que el aprendizaje es un proceso activo; esto es: el cerebro es un procesador paralelo que trabaja con múltiples estímulos (fisiológicos y emociones) que depende de condiciones internas tales como la motivación, captación, comprensión, etc. Y de condiciones externas (circunstancias que rodean las actividades didácticas). El aprendizaje por competencias utiliza esta teoría para desarrollar las actividades de aprendizaje de las secuencias didácticas a fin de mejorar y reforzar la labor docente. También se puede rescatar la propuesta: funcionalidad de los aprendizajes, la cual busca que lo que se enseñe sea de interés y útil para el alumno.
Del aprendizaje por descubrimiento, tomaríamos las propuestas: práctica de la inducción, yendo de lo concreto a lo abstracto y experimentación directa, la cual consiste en la aplicación de conocimientos a diversas situaciones reales. La enseñanza por competencias pretende educar para la vida, esto es, todo lo que se aprenda debe aplicarse a problemas cotidianos.
De las teorías del procesamiento de la información destacamos la captación y filtro de la información, la enseñanza por competencias nos indica que todo conocimiento debe ser obtenido en el interactuar con el medio, es decir de la información que se obtiene a partir de sensaciones y percepciones obtenidas de la vida diaria, lo mismo nos indica la propuesta señalada.
De la perspectiva conductista rescatamos la enseñanza programada, si bien la enseñanza por competencias es una enseñanza flexible y alejada del conductismo, si se parte de una programación estructurada y secuenciada de contenidos que precisa en primera instancia de un condicionamiento y de un refuerzo de conocimientos.
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